lunes, 25 de noviembre de 2013

Entre Horas.

Despertar, ir al trabajo y/o a la universidad, ser madre, ser novia, ser hija, ser tía, ser ama de casa, ser amiga, ser compañera, arreglar la casa, y además estar lindas y decentes. Cuantas cosas en un día hacemos las mujeres? Miles. Cuantas veces cambiamos el ánimo en un día? Cientas. Y aun así el día nos rinde para todo sin llegarnos a enloquecer.

A veces me pasa que tengo días tan ajetreados que olvido quien soy, pero cuando llego a casa, y veo la sonrisa de mi hija, es como si todo el día hubiese valido la pena solo para que llegue ese momento.

A veces, en medio del corredero de las horas, olvidamos el verdadero significado de nuestras tareas. Tenemos un trabajo que nos vuelve locos, pero ese  trabajo es lo que nos da de comer cada mes y hace que seamos felices y estables. Tenemos tantas tareas de la universidad que llegamos a las clases arrastrándonos, pero solo así lograremos nuestras metas.

Luego de volverme adulta entendí el valor del tiempo, el significado de cada una de mis horas y de mis minutos, ya que uno solo se da cuenta del tiempo perdido justamente cuando lo pierde, y cuando lamentablemente es demasiado tarde para intentar hacer eso que queríamos hacer.


Aprovecha tu tiempo. 

1 comentario:

Fly.. dijo...

cuanta razón en tus palabras. Lo más importante es el tiempo, lo que nunca vuelve, lo que nunca podremos comprar...