lunes, 25 de noviembre de 2013

Entre Horas.

Despertar, ir al trabajo y/o a la universidad, ser madre, ser novia, ser hija, ser tía, ser ama de casa, ser amiga, ser compañera, arreglar la casa, y además estar lindas y decentes. Cuantas cosas en un día hacemos las mujeres? Miles. Cuantas veces cambiamos el ánimo en un día? Cientas. Y aun así el día nos rinde para todo sin llegarnos a enloquecer.

A veces me pasa que tengo días tan ajetreados que olvido quien soy, pero cuando llego a casa, y veo la sonrisa de mi hija, es como si todo el día hubiese valido la pena solo para que llegue ese momento.

A veces, en medio del corredero de las horas, olvidamos el verdadero significado de nuestras tareas. Tenemos un trabajo que nos vuelve locos, pero ese  trabajo es lo que nos da de comer cada mes y hace que seamos felices y estables. Tenemos tantas tareas de la universidad que llegamos a las clases arrastrándonos, pero solo así lograremos nuestras metas.

Luego de volverme adulta entendí el valor del tiempo, el significado de cada una de mis horas y de mis minutos, ya que uno solo se da cuenta del tiempo perdido justamente cuando lo pierde, y cuando lamentablemente es demasiado tarde para intentar hacer eso que queríamos hacer.


Aprovecha tu tiempo. 

martes, 19 de noviembre de 2013

Tiempo al tiempo...

60 segundos, 7 días, 4 semanas. Los días pasan tan rápido que ayer sentí que era Enero y ya vamos de camino a celebrar la Navidad (he dicho ya que es mi época del año favorita).
Matemáticamente el tiempo corre cada día sin que podamos detenerlo, pero en cuanto a otras cuestiones no se siente.

 A veces pensamos, sobre todo en momentos de dificultades, que el tiempo no pasara y que nuca saldremos de ese amargo momento. Por el contrario, si es grato momento el que estamos viviendo, sentimos que pasa volando.

He tenido experiencias amargas y difíciles, que solo al paso de los años logro digerir y asimilar. Y he entendido que hay momentos tan malos que ni con todo el tiempo de nuestra vida podremos mejorar, o cambiar. Y para cuando sucede eso, lo único que podemos hacer es cambiar la actitud frente a las adversidades, porque, seamos honestos, nadie resiste el sufrimiento eternamente.

Dicen que el tiempo lo cura todo, yo digo que algunas cosas si, pero otras no. Hay tragedias y dolores que ni el tiempo sana. Y vuelvo y digo, el truco esta en elegir el momento adecuado de superar las adversidades.

Solo espero que el tiempo pase en mi llenándome de experiencia y sabiduría, para enfrentar las tragedias y salir de ellas lo mas airosa posible.


Mientras tanto, el tiempo me seguirá viviendo.