lunes, 19 de octubre de 2009

Miguelina Valdez...Una luz que se apaga...

Este fin de semana, fue distinto para mí. En vez de salir a rumbear, o pasar un domingo de playa en familia, me la pase en la sala de un hospital. Una de las sobrinas del papa de mi hija se encuentra interna en un grave y delicado estado de salud.

Se llama Miguelina. Y solo tiene 21 años. Es una preciosa mulata de ojos claros, y para mí es como mi hermana. Recuerdo en mis meses de casada (que gracias a dios no duraron mucho), éramos las dos como uña y mugre. Desde que nos levantábamos, andábamos juntas para arriba y para abajo, tanto así, que mi ex le tenía celos. Hasta nos parecemos físicamente, todo el mundo nos preguntaba si éramos hermanas.

Ella me quería mucho, y vivió mi embarazo como si fuera de ella. Recuerdo que ella me peinaba, me maquillaba, y hasta me arreglaba la ropa que me iba a poner. Comíamos del mismo plato y hasta dormíamos juntas. Dios, como quiero esa loquita ¡

Cuando entre a la sala en donde la tienen, casi me desmayo de la impresión, ella está casi en coma, conectada a un ventilador, miles de aparatos para su corazón, y un alimentador. Su estado es grave, luego de que le diera un derrame y una trombosis, tiene severas complicaciones en el corazón, la sangre coagulada, lo que le produce taquicardia, deficiencia respiratoria, y no le permite que su organismo bombee la sangre por sí solo, por lo que, también tiene aparatos pasa eso. Prácticamente, esos aparatos son las que la tienen prendida con vida. Además de esto, su corta edad no la ayuda. Ayer hable con una de las doctoras que son coordinadoras del área de cuidados intensivos, y me dijo claramente, que tuviera valor, porque ella no se levanta de ahí.
Esa espera es lo que mata, uno sabiendo lo que va a pasar, señores, estar ahí es peor que estar en un infierno.
No se imaginan lo crudo y doloroso que es ver a una persona en ese estado, llena de conexiones, gravitando, porque no están conscientes, y aunque abren los ojos, te miran y no te conocen, no pueden pensar, a veces, los familiares creen que les aprietan la mano o que le responden con movimientos, pero esos son movimientos involuntarios. La tiene amarrada de las manos, pues, aunque estén graves, los pacientes se quitan los aparatos...

Lo peor…es que se que no se levanta de ahí….Oremos todos por ella...

2 comentarios:

PARISINA01 dijo...

Eso solo lo determina Dios es una pena, que una persona que no ha tenido el tiempo de vivir le suceda eso.
Es triste, pero solo Dios sabe si quiere llamarla con él o no.

Esperemos que decida dejarla un tiempo más, y de consuelo a su familia.

Magdelyn dijo...

Si es la voluntad del Señor ella se parará de ahi.