jueves, 17 de julio de 2008

El baúl

Me acuerdo que veníamos de Santiago. Era de noche, y llovía. El bus en que veníamos estaba vacío… hacia frío.

Al subirnos note que me miraste, yo no me percate; estaba distraída. Te sentaste justo detrás de mí, y venias observándome, hubo un momento en que me percate que estabas ahí, y entonces te sentaste a mi lado, no llegamos a hablar ni un momento. Me miraste a los ojos, y me besaste. Sentí ganas de pegarte, te di una cachetada, me besaste de nuevo, y no me pude despegar de ti..

Pasamos horas conectados de nuestras bocas, en silencio, sin hablar, sin tocarnos, solo sintiendo nuestros labios… Llegamos a nuestro destino, rápidamente intercambiamos teléfonos y nos fuimos…

Cuantos besos, cuanto frío, cuanto silencio…

Continuará

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